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Tu culpa no causa más tranquilidad, castigarte no nos ayuda a crecer. Pide perdón, ofrece una disculpa, acepta hacerlo desde tu corazón y libérate!

Desde pequeña fui un detector de mentiras, era muy fácil para mí notar en las palabras que escuchaba que algo estaba fuera de contexto.

 Recuerdo alguna vez haber acorralado de tal forma a mi papá que terminó diciéndome "eres insoportable!" yo tenía 9 años. Estaba tratando de llegar a la verdad de la historia de nuestra vida, me refiero a la mía y a la de mis padres. Cuando yo descubría una mentira, decía "pero no entiendo porque si me acabas de decir "x" ahora me dices "y", si fuera así entonces..." Hasta que se desesperó, recuerdo que esa vez me sentí muy triste y decepcionada, en mi interior sabía que la verdad era algo que se sentía bien y no merecía sentirme castigada por algo que para mí era correcto. 

Por la noche mi papá entró a mi habitación para preguntarme porque estaba triste, entre lágrimas comenté "me dijiste que era insoportable..." Él sintiendo una culpa profunda, misma que pude captar en su cuerpo al agachar su espalda y el tono de su voz en forma de risa nerviosa me dijo "eres insoportablemente bella". Sentí una segunda decepción, porque su forma de pedir una disculpa era bromeando y sin tener conocimiento, solamente la sabiduría que existe en todos los niños, sabía que su forma de actuar no había ayudado a eliminar el dolor de mi corazón.

Hoy como adulta entiendo que pedir una disculpa es muy difícil, porque algo interno nos dice "me siento vulnerable al hacerlo" y tienes razón, pedir perdón es muy difícil porque es en ese momento cuando puedo reconocer lo mucho que me importa la otra persona y que la amo tanto que me dolerá si me ofende o si no la acepta.

También es difícil porque me puedo dar cuenta que me equivoco y eso me hace imperfecta, acaso hay alguien que sea perfecto? No, absolutamente nadie pero aceptar esto profunda y conscientemente no es cosa fácil.

Y por último es difícil pedir perdón porque tenemos la creencia que es humillante, que me hace débil. Esto provoca que si no soy capaz de pedir perdón, por mantener mi opinión seguiré lastimando más y más. Porque al no poder aceptarlo, necesitaremos inventar y justificar nuestra conducta hasta que estemos tan embarrados de lodo que resultará más difícil salir de ahí.

Hoy yo te impulso a ofrecer una disculpa o a pedir perdón sabiendo que si aprendes bien obtendrás:

Libertad
Amor en tu corazón
Paz
Tranquilidad
Dignidad
Alegría

Que la respiración entre completamente en tus pulmones y esto se llama VIDA!

Sensaciones que ninguna cantidad monetaria puede comprar.

No te digo que será fácil pero valdrá la pena!

Si aprendemos a hacer esto, podremos crecer como humanidad, ser humildes, amar a nuestros semejantes, respetarnos, evitaremos muchas guerras y discusiones, derramamiento de sangre, violencia entre vecinos, dañar a los hijos y a los padres, herir a nuestras parejas y lastimar a nuestras familias.

Y a quienes nos ofrecen disculpas o un perdón podemos responder "sí te perdono y gracias por tu honestidad, se requiere mucho valor para hacerlo" o si no sientes poder en ese momento responde "En este momento se me dificulta porque estoy herid@ pero una vez que lo procese podré liberarme de este rencor".

Inclusive el perdón podemos pedírnoslo a nosotros mismos y sería un extraordinario comienzo.

Hoy podría decir "Dulce perdóname por todas las veces que te exigí demasiado, por todas las veces que no te valore y lastime tu cuerpo y tu mente preocupándote por situaciones que aún no habían ocurrido".

Aprende a pedirte perdón desde el corazón y lo más importante de perdonarte es que harás todo lo posible por evitar dañar otra vez! Y si no pudiste cumplir, reflexiona y vuelve a pedir perdón otra vez! Pero recuerda hacerlo siempre desde lo más profundo de tu corazón y con honestidad. Eso siempre será una forma verdaderamente digna de vivir. El orgullo solamente nos lastima.

Agradezco infinitamente a mi papá por enseñarme a través de esa experiencia que en mi camino la verdad sería muy importante, que mentirme solamente me alejaría de la plenitud y que saber pedir perdón es para sentirnos orgullosos y poder darnos cuenta lo mucho que hemos crecido en nuestra consciencia humana.

Recuerda:

Arrepentirnos y pedir perdón nos hace más nobles.

Soy Dulce Almazán, tu Coach que te inspira!